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Las claves de la llegada de la tevé digital

El despliegue de la televisión digital terrestre en Uruguay tiene todas las características de un parto complicado. Es probable que los intereses cruzados, las demoras en diseñar el proceso y luego asignar las frecuencias a los operadores históricos, la discusión sobre la entrada de nuevos operadores privados, públicos y comunitarios hayan dilatado la llegada de la nueva tecnología a los hogares. Esta plataforma de entretenimiento arribará entonces en un momento de vertiginoso cambio en el modo que consumimos y vemos televisión. En esta entrevista, se procuran algunas respuestas para usuarios inquietos y desprevenidos. Completado el proceso de otorgamiento de autorizaciones para prestar el servicio de televisión digital terrestre (tdt), los actuales operadores tenían un plazo de nueve meses para comenzar a emitir; en tanto los operadores entrantes, deberán hacerlo a los doce meses de otorgada la autorización.
En esta entrevista con Brecha, Sergio de Cola, director nacional de Telecomunicaciones, reafirma que en 2015 Uruguay apagará la televisión analógica, repasa el estado actual de las emisiones en formato digital de los operadores históricos, anuncia que el Estado entregará vales a los actores de menores recursos para acceder a las cajas conversoras que permiten una recepción en calidad digital y que Antel tendrá un papel clave en el despliegue de la infraestructura de trasmisión para que los nuevos operadores puedan emitir.
No obstante, en el marco del despliegue también hay contratiempos: además de la notoria mejora de la calidad de recepción, la televisión digital supone desarrollar la posibilidad de interacción con los hogares, para lo cual se requiere que los televisores o las cajas conversoras incluyan una plataforma de software denominada Ginga, que fue desarrollada por Brasil para la norma de televisión digital isdb-t, y que Argentina adaptó para su política de distribución de cajas entre la población de menores recursos. Como Uruguay tiene un sistema híbrido, y se supone que los sectores de mejores niveles de ingresos comprarán directamente televisores y los de bajos recursos accederán a cajas conversoras, se requiere que esas dos plataformas sean interoperables, algo que hasta el presente no se han puesto a solucionar los técnicos de Brasil y Argentina.

—¿Cuál es el estado actual del despliegue de la televisión digital?
—Están corriendo los plazos para que los operadores comiencen a emitir; se están instalando los trasmisores y la Ursec está validando los equipamientos técnicos, para estar seguros de que se cumple con los requerimientos del pliego. Hay algunos medios que ya están probando sus equipamientos y otros están en fase de diseño. Los operadores actuales de Montevideo ya habían comprado su propia infraestructura, todos los canales privados del Interior van a tener infraestructura propia, pero los nuevos canales privados de Montevideo (vtv y Giro), el comunitario (pit-cnt) y los públicos (tnu y TV Ciudad) van a contratar la red de trasmisión que está montando Antel, que va a desplegar una red para tnu en todo el país y otra para el área metropolitana. Para los nuevos canales ya eligió proveedor y está en el proceso de recibir los equipos. En su momento calculamos una inversión cercana a 7,5 millones de dólares para todo el país, aunque el número final va a depender del proyecto técnico que se defina.
—¿En qué momento del despliegue están los actuales operadores?
—Montecarlo y La Tele tienen los trasmisores instalados y la señal digital en el canal asignado ya está al aire, aunque todavía están en trasmisión de prueba. Quien tenga un televisor con sintonizador isdb-t ya las puede ver. En el caso de Saeta aún está haciendo pruebas con un trasmisor de baja potencia.
—Otro elemento indispensable para ver televisión digital es que las familias adquieran un receptor capaz de sintonizar la señal digital. ¿Por qué no se comenzaron a vender aún equipos homologados por el Estado?
—Se publicó esta semana el protocolo de homologación que aplicará el latu para habilitar la importación y la comercialización de televisores con sintonizador integrado o de cajas externas (set top boxes). Este protocolo de homologación se hizo mediante un convenio con la Facultad de Ingeniería y el Centro de Ensayo de Software (ces). De hecho, desde el lunes el latu ya está recibiendo solicitudes de certificados.
—¿Los receptores deberán tener una identificación oficial de que tal televisor o tal caja fue homologada para Uruguay?
—A los importadores se les va a entregar un sello distintivo del latu con el logo oficial de la Televisión Digital. A su vez, los comercios que tengan esos productos van a poder utilizar el logo de homologación en su publicidad. En poco tiempo vamos a iniciar una campaña de difusión para alertar a la población, porque queremos que se comercialicen aquellos equipos que tengan todas las características para recibir todas las señales y sean de fácil comprensión para la población.
—¿Hay un estudio de los precios? ¿Cuánto le va a costar a las familias cambiar el televisor o adquirir una caja para acceder a la televisión digital?
—En términos técnicos un televisor con sintonizador digital no sale más caro que uno con sintonizador analógico. Las diferencias que puedan existir tienen que ver más con el posicionamiento de una marca en el mercado. La caja o decodificador con prestaciones básicas tiene un costo de 2 mil pesos, siempre puede haber algunas más caras de acuerdo a mayores prestaciones (con capacidad de grabar programas, etcétera).
—¿A los efectos de la recepción de la imagen, es lo mismo tener una caja para adaptar un televisor analógico que un televisor con sintonizador digital?
—Los televisores plasma o lcd son digitales pero tienen un sintonizador analógico para recibir la señal actual. Esos televisores también tienen una entrada hdmi y ya están preparados para recibir señales hd. Los analógicos de tubo, los más viejos, sólo pueden recibir una señal digital estándar, por eso impusimos en el pliego la obligación de ofrecer una señal hd y otra espejo en estándar. En definitiva, todo televisor actual se puede convertir mediante una caja a digital y esto es relativamente barato.
—Se prometió una política pública para facilitar el acceso de todos los sectores de la población a la nueva tecnología. ¿Se definió si se hará a través de un subsidio o de la entrega gratuita de decodificadores para los hogares más pobres?
—Es un hecho que se va a hacer mediante un mecanismo de tipo vale. En un momento se evaluó que el propio Estado fuera quien adquiriera la caja y la distribuyera entre los hogares, pero luego se optó por otro mecanismo. El Estado va a seleccionar a los proveedores mediante un concurso y a las familias se les entregará un vale para que obtengan la caja decodificadora en cualquiera de esos comercios. En principio el vale será por el total del precio y los comerciantes podrán utilizar el valor del vale como crédito fiscal. Estamos pensando también en aprobar algún incentivo fiscal para bajar el precio de las cajas en general.
—¿Cuántas familias serán asistidas con este vale?
—Definimos que será alguno de los universos de familias que asiste el Mides, pero allí hay varios círculos, no tenemos claro cuáles se verán beneficiados.
—La interactividad es una de las grandes promesas de la televisión digital: la posibilidad de generar aplicaciones para que el televidente pueda acceder a información adicional, servicios e incluso enviar información. ¿Los hogares uruguayos podrán acceder a esa tecnología en los próximos meses?
—Uno de los objetivos de homologar los equipos era indicar qué grado de interactividad íbamos a exigir a los equipos, porque para eso los receptores y las cajas deben incorporar un software para entorno multimedia (Ginga) desarrollado en Brasil. El problema que encontramos fue la baja interoperabilidad del Ginga que Brasil aplica a los receptores y el que Argentina adaptó a las cajas que adquirió para entregar a los hogares. Por lo tanto, hemos optado por posponer la entrada de la interactividad, a la espera de que en la región madure el grado de implementación de este software.
—¿Entonces, en el comienzo de la televisión digital tendremos una televisión parecida a la actual?
—Tengamos en cuenta que la interactividad es uno de los elementos nuevos de la tevé digital pero no el único. Hay aspectos vinculados a la recepción y el formato, la calidad de imagen, la ausencia de distorsiones, la posibilidad de subtitulado y de canales de audio diferenciados. Sólo vamos a postergar la obligatoriedad de incluir una plataforma interactiva, pero lo haremos en cuanto las implementaciones argentinas y brasileñas de Ginga sean interoperables. El tema es que Brasil promovió los televisores con sintonizador y Argentina las cajas conversoras, pero tienen aplicaciones diferentes. Nosotros tendremos un sistema híbrido, tanto de televisores como cajas, y estos modelos aún no son compatibles.
—¿Qué se puede esperar de la interactividad cuando lleguemos a integrarla?
—De todo, desde aplicaciones para añadir información a las piezas audiovisuales –un programa de viajes que agrega información del lugar que vemos– hasta servicios en línea, pasando por el programa on demand, como por ejemplo acceder desde tu televisor a distintos capítulos de una novela que se esté emitiendo.
—¿El Mundial de Brasil puede ser un incentivo para que la gente adquiera televisores con sintonizador digital?
—No está claro aún en qué pantallas se podrá ver el Mundial. Si es predominantemente a través de la televisión para abonados, ya se podrá ver en hd; si la televisión abierta es el canal privilegiado, puede ser un movilizador.
—En este panorama de implementación, donde notoriamente algunos tiempos se han demorado, se mantiene la idea del gobierno de apagar la televisión analógica a fines de 2015.
—Por ahora no hay ninguna decisión de postergación tomada. Una vez avanzado el 2015 veremos cómo se comportó la gente, cómo están desarrollando los nuevos operadores, si no hay problemas técnicos a resolver. Por ahora buena parte del proyecto viene ejecutándose al ritmo que se preveía.
—¿Cuál es la perspectiva de futuro para la televisión en Uruguay? ¿La televisión para abonados desplazará definitivamente a la televisión abierta?
—La idea es que convivan. Quien tiene cable ya puede ver las señales de la televisión abierta. En ese sentido la ley de servicios de comunicación audiovisual obligará a los operadores de cable a trasmitir todas las señales abiertas, incluso las nuevas. Mientras tanto, todavía hay cerca de un 40 por ciento de los hogares que no tienen cable y siguen consumiendo información, deportes y cultura por la televisión abierta.

Brecha, 21 de marzo de 2014

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