/ todo / Hagas lo que hagas te arrepentirás

Hagas lo que hagas te arrepentirás

En teoría en los próximos días el presidente de la República deberá otorgar cinco señales comerciales de televisión digital a otros tantos aspirantes. El propósito del llamado era mejorar la televisión, es decir, democratizarla e incrementar su calificación en lo que se refiere a sus contenidos y su tecnología. El resultado no es el esperado, […]

En teoría en los próximos días el presidente de la República deberá otorgar cinco señales comerciales de televisión digital a otros tantos aspirantes. El propósito del llamado era mejorar la televisión, es decir, democratizarla e incrementar su calificación en lo que se refiere a sus contenidos y su tecnología.

El resultado no es el esperado, el llamado ha sido un reverendo fracaso.

Empezando porque el presidente no le podría dar una señal a ninguno de los que –según sus manifestaciones en Nueva York– podrían haber sido sus preferidos.

Al consorcio Giro (La Diaria) por no haber evidenciado capacidad económico financiera y a Fasano porque si bien lo apoyó a él durante mucho tiempo, ahora parece no tenerle mucha fe como empresario exitoso y al presidente le gustan los capitalistas en serio.

Como no le puede dar una señal a “sus pollos” se los dará a los tres canales privados que hoy monopolizan la televisión uruguaya, al consorcio Pop, un grupo integrado por una productora ligada a los mismos tres canales de la televisión privada y a VTV, la señal de televisión que hoy se emite en una pantalla de Cablevisión (Grupo Clarín) y que pertenece a Paco Casal.

El llamado que iba a ser transparente, cristalino y transformador resultó un fiasco.

Lo que resultó consolidará el modelo hegemónico y la cultura dominante.

Además no ha sido transparente ni cristalino. La adjudicación estuvo llena de imprecisiones, denuncias, errores que tal vez el propio llamado habilitó. Hay impugnaciones que no fueron respondidas, intervenciones anónimas descalificadoras, hubo prejuzgamientos públicos por parte de miembros de la Comisión Asesora y hay más de veinte irregularidades denunciadas.

La Mesa Política del Frente Amplio salió a respaldar a los ministros, como no podía ser de otra manera.

Sería una hipótesis increíble que un ministro y su subsecretario concurrieran para explicar su gestión y el Frente Amplio los desautorizara o pusiera siquiera un signo de interrogación sobre ella. El apoyo que recibieron era obvio y absolutamente previsible, pero en realidad el resultado es engañoso, porque no convence y porque no explica nada.

No responde a ninguno de los interrogantes que algunos frenteamplistas nos hacemos. A veces uno piensa qué necesidad hay de hipotecar lo que queda de credibilidad al pedo.

Si todo el proceso de análisis de las propuestas hasta el día en que se pronunció el ministro fue por lo menos accidentado, fueron inadmisibles las presiones políticas para que se admitiera que el consorcio Giro (La Diaria) explicara que ahora tenía algunos inversores nacionales y extranjeros que estarían dispuestos a aportar los fondos que no había justificado para demostrar la viabilidad del proyecto.

Es evidente que el proyecto está en venta y que algún interesado puede ser un extranjero. Los tales inversores algún rédito querrán tener y no parece ético que una señal que el Estado pudiera otorgar gratuitamente a una cooperativa fundado en el papel que el gobierno asigna a la economía social, pase a manos de inversores privados. Si son extranjeros es ilegal.

Cuando parecía que el presidente de la República firmaría –como propuso el ministro Kreimerman– la adjudicación de las señales completas que habían pedido VTV y Oz Media, y cuando el ministro había obtenido el respaldo del Frente Amplio, El Espectador, El Observador y el Consorcio Pop revelaron que el director de la OPP, Gabriel Frugoni, y el asesor presidencial Pedro Buonomo (invocando la representación del presidente Mujica) habrían inducido a Pop a compartir una señal con el consorcio Giro.

Si esto fuera cierto, y nadie lo ha desmentido aún, estaríamos ante un hecho gravísimo que ensucia aún más el proceso y que debería hacer reflexionar al presidente sobre la conveniencia de seguir adelante o anular el procedimiento.

Pedro Buonomo y Gabriel Frugoni no tienen nada que ver con este proceso, su participación es como si lo hubiera hecho el Pato celeste. Su intervención merecería la actuación de oficio de un juez de crimen organizado. En realidad sea o no verdad la representación que invocan y más allá de que la concesión de señales compartidas a quienes sólo se postularon a la adjudicación de señales completas es una violación a la letra del llamado, la presunción por parte de los propietarios del proyecto Pop de que estaban siendo de alguna manera persuadidos a renunciar a sus derechos invocando una autoridad superior es tráfico de influencias, delito establecido en el artículo 158 del Código Penal.

Hoy día se conocen unas declaraciones de Edgardo Ortuño en las que dice que una vez respondidas las vistas por los oferentes, el presidente deberá optar por conceder las señales a VTV y a Pop, a VTV, a Pop y a Giro (La Diaria), o a VTV y a Giro. Yo hasta hoy creía que Ortuño se había quedado mudo.

En verdad, Mujica puede hacer cualquier cosa, lo mejor sería que leyera la contundente evacuación de la vista que hizo Federico Fasano. Son sólo dieciséis páginas.

Allí tomará conocimiento de la manera tramposa en que fue desplazado su proyecto al cuarto lugar. Allí verá que el mismo era, al menos, tan sustentable como el mejor de todos los otros. Allí comprenderá que el consorcio Pop no tiene ni patrimonio propio, ni proyecto sustentable, ni una propuesta novedosa, ni experiencia alguna en vender contenidos al exterior, ni nada de nada. Que Pop fue evaluado como uno de los peores en los rubros objetivos y que solamente una trampa pudo colocarlo en tercer lugar. En su lectura recordará el papel que Fasano ha jugado en la historia del periodismo, en la lucha por la democracia y la libertad, por el progresismo y por un proyecto informativo auténtico, veraz y plural.

Cuando Pepe lea todos los papeles se dará cuenta de que a Giro no puede darle un canal porque ni en la evacuación de la vista ha logrado demostrar ningún patrimonio, ni ningún inversor, ni ningún aporte que haga viable su proyecto. Si lo hubiera hecho, tal demostración no fue proporcionada cuando hubo que hacerlo y por tanto su presentación carece de un requisito cuya ausencia es excluyente.

Allí se dará cuenta de que lo de Pop es puro verso. Se calentará con los que tuvieron que leer los balances porque nadie puso ni un poquito de atención y se comieron un bagayo.

Pero tampoco puede darle a los que pidieron un canal completo la opción de compartirlo, porque la letra del llamado no lo admite y porque la intervención de Frugoni y Buonomo es escandalosa.

Tampoco puede dar tres canales completos, porque el llamado se hizo para adjudicar dos.

En verdad debería dar a Fasano un canal compartido, pero me temo que los compromisos con el monopolio de la televisión atan las manos.

Cuando tú firmes, Pepe, no olvides que esta injusticia que estás haciendo la podés hacer porque Fasano con sus medios insolventes bastante ha hecho para que tú estés ahí, entreverado en la primera fila en el concierto de Aerosmith.

Pensándolo bien: ¿a quién le darías un canal, a Soros o a Fasano?

 

Caras y Caretas, 11 de octubre de 2013 – Alberto Grille – Editorial

 

 

Comments are disabled

Comments are closed.