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No hay drama: Las democracias que regulan contenidos de tevé y concentración

Apartado de las voces apocalípticas que se agitan en Uruguay contra la ley de servicios de comunicación audiovisual (lsca), un panel de altos funcionarios de los organismos de comunicación de la Unión Europea, Estados Unidos, Chile y España ofreció el lunes 16 en el Parlamento un panorama de los entornos regulatorios para los medios audiovisuales en democracias consolidadas. Todos estos países cuentan con organismos reguladores fuertes e independientes, fiscalizan contenidos extremos e imponen límites a la concentración. ¿Por qué regular el sistema audiovisual? ¿Es legítimo regular? ¿Qué se quiere regular y qué no se quiere regular? La encargada de lanzar la discusión fue la diputada Daniela Payssé, al abrir el seminario “Regulación democrática de los servicios de comunicación audiovisual: estándares y experiencias internacionales”, organizado por la Comisión de Industria y la Cámara de Representantes, con el apoyo de la Unesco.

El seminario tuvo como objetivo escuchar experiencias internacionales, de democracias “sólidas” y que no responden a los países cuyos gobiernos desatan pasiones políticas (léase Argentina, Ecuador o Venezuela). Lo que nadie esperaba era que estas experiencias sorprendieran a partidarios y opositores de la lsca.

El encargado de Relaciones Internacionales de la Comisión Europea, José Bellod, explicó vía videoconferencia desde Bruselas que las regulaciones de la Unión Europea (ue) para los medios audiovisuales, en especial la Directiva Televisión sin Fronteras, regula a todos los servicios, desde la televisión abierta lineal a la televisión a demanda no lineal, e incluso se aplica a plataformas como Youtube.

En el caso del video a demanda, aunque allí reina la libre elección, igualmente en Europa hay protección a la niñez en el ciberespacio y se previene la incitación al odio por cualquier motivo. Bellod puso como ejemplo un caso que entró a estudio de la comisión esta misma semana: se discutió, sin llegar a una conclusión definitiva, bajar o no un video de Youtube que mostraba escenas de violencia “brutal” contra niños víctimas de bullying.“Creo que es un tema que los reguladores van a tener que ver en corto tiempo, porque todo es muy fluido”, explicó.

Jorge Cruz, uno de los 11 consejeros del Consejo Nacional de Televisión (cntv) de Chile, explicó que la regulación en su país incluye la televisión abierta y la televisión para abonados sin importar si las señales son producidas en el país o fuera de él. “Las señales que se ponen al aire son responsabilidad del operador chileno, qué otra cosa podemos hacer”, disparó frente al auditorio, en el que también podían divisarse integrantes de las gremiales de radiodifusión de Uruguay.

A pura cuota. El tema de las cuotas de pantalla para promover la producción nacional está fuera de discusión en el mundo, obviamente con las adaptaciones que cada realidad requiere.

William Owen, consejero de Asuntos Políticos de la embajada de Estados Unidos, presentó la regulación que aplica en su país la Federal Communication Commission (fcc), un ente independiente creado en la década de 1930 para regular las comunicaciones. Se trata de una agencia independiente del gobierno, que no responde al Poder Ejecutivo directamente, pero sí al Legislativo. Esto implica que el Congreso puede convocar a los directivos de la fcc, para que éstos brinden explicaciones. Owen ilustró que el enfoque en Estados Unidos no es tanto de derechos, como un problema práctico: “Controlar empresas para que compitan sin afectar el bien público, digámoslo así”.

Según este experto, la fcc implementa políticas para preservar “los contenidos locales de la radio y la televisión. La fcc ha tratado de minimizar la nacionalización de la programación en Estados Unidos, sobre todo lo que tiene que ver con las noticias”.

Estados Unidos también obliga a los canales de televisión abierta a mantener una cuota de pantalla de tres horas semanales de programación educativa. Hay que multiplicar ese número de horas por 52 semanas por todos los canales existentes en territorio estadounidense para calibrar la significación de esa cuota de pantalla.

En la Unión Europea hay una doble cuota para promover la producción europea y la nacional. “Tenemos una salvaguarda cultural y así logramos que más de la mitad de los contenidos sean europeos: esto a nuestros amigos estadounidenses no les gusta mucho”, apuntó en forma directa e irónica el alto funcionario comunitario.

En Chile hay sistemas de promoción de la producción nacional que ya se hacen notar en la región; existe la obligación de emitir una hora semanal de programación cultural y fondos para la producción nacional de ficción.

Regular contenidos. Chile tiene uno de los sistemas de regulación de contenidos más antiguos de la región. El cntv, un órgano regulador autónomo, con rango constitucional, funciona desde los noventa como una suerte de tribunal que, entre otras cosas, actúa de oficio y entiende en denuncias presentadas por el público ante contenidos de violencia truculenta, pornografía o diversas formas de incitación al odio.

Cabrera explicó que, a diferencia de la ley que se discute en Uruguay, en el caso chileno “estos contenidos deben evitarse durante las 24 horas del día, y no sólo durante el horario de protección a la infancia”. ¿Qué pasa con los informativos? ¿Están incluidos en esta norma? “Efectivamente están incluidos y de hecho hemos tenidos denuncias contra los informativos”, afirmó el consejero de cntv.

De hecho, hace un par de años, cuando el incendio de la cárcel de San Miguel, todos los canales de televisión abierta emitieron imágenes de presos que estaban muriendo carbonizados y el cntv abrió un expediente. El regulador aplicó duras multas por entender que había sido una exposición de violencia y una agresión a la dignidad humana, que los canales resistieron escudados en el clásico argumento de la libertad de informar. El caso finalmente fue resuelto por la Corte Suprema de Chile que confirmó las sanciones impuestas por el cntv.

La Unión Europea también prohíbe emitir imágenes de violencia extrema y pornografía hasta después de las 22 horas. El caso español es peculiar porque también considera nocivos contenidos relacionados con esoterismo, cartas y juegos de azar y los envía a una franja muy reducida de horario de 2 a 5 de la madrugada, una disposición que despertó la curiosidad del diputado Julio Battistoni, integrante de la Comisión de Industria que estudia la lsca.

En el caso de Estados Unidos, la fcc también aplica reglamentos contra las palabras e imágenes “indecentes” y películas con violencia extrema.

“Según mi experiencia, hay mucho prejuicio contra la regulación de contenidos. Sin embargo, el contenido debe ser regulado porque uno debe proteger a los niños de ciertas cosas”, explicó el consejero de la embajada de Estados Unidos. “En mi país se dice que el Congreso te lleva preso y la burocracia te manda una carta”, ironizó, al explicar cómo funcionan estas regulaciones en su país.

Finalmente, en materia de concentración, la Unión Europea y Estados Unidos aplican medidas muy fuertes para estimular el pluralismo y la diversidad. En el caso del país norteamericano, el detalle llega a definir qué cantidad de empresas puede tener un grupo a nivel de cada ciudad, de acuerdo a la cantidad de medios que existen, además de prohibir la propiedad cruzada entre televisión abierta y periódicos.

 

Brecha, 20 de setiembre de 2013 – Edison Lanza
Foto: Juanjo Castel

 

 

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