/ El Observador / TV digital: la experiencia alerta de un pésimo negocio

TV digital: la experiencia alerta de un pésimo negocio

Pese a la fuerte competencia en Uruguay -que se cierra este lunes- en el mundo el negocio es de dudosa viabilidad.

Mientras el gobierno se encamina a adjudicar las primeras señales  de televisión digital terrestre (TDT) en medio de una disputa con los actuales permisarios de los canales, en la región y en el mundo crecen los obstáculos y la falta de certezas sobre la viabilidad de ese mercado.

El rápido crecimiento de las potencialidades de internet y el desarrollo de distintas plataformas para la distribución de los contenidos audiovisuales son una alternativa que los consumidores están eligiendo cada vez con más fuerza. La competencia de la televisión para abonados y la insuficiencia de la inversión publicitaria para sostener el funcionamiento de más canales  gratuitos son otros puntos  que están en debate.

En América Latina hay muchos ejemplos. En Argentina, el llamado para otorgar señales de televisión digital quedó en suspenso desde 2011; en México, el apagón analógico previsto para 2015 está en duda; en Venezuela hay cada vez menos espectadores de televisión abierta. Pero también en Europa. En Madrid solo tres señales se mantienen en el aire de las ocho licencias locales que fueron adjudicadas en 2006.

Aunque la televisión digital abierta permitirá ver más canales con una mejor calidad de imagen y de forma gratuita, su desembarco se produce en un momento en el que la presencia de otras tecnologías que ofrecen lo mismo, e incluso con más prestaciones, no tiene marcha atrás. El consumidor  tiene la puerta abierta para elegir lo que quiere ver, en el momento que lo desea y en variedad de plataformas. Es el caso de algunos proveedores de TV cable y satelital que en sus planes ofrecen la posibilidad de programar los contenidos o detener la transmisión y retomarla en otra televisión.

Sitios como Netflix, Hulu y Cuevana, sumado a otros de televisión a la carta y video bajo demanda que permiten la transmisión de contenidos en forma digital, están al alcance la mano y se expanden con rapidez.

Tanto es así, que en Estados Unidos los mayores distribuidores de televisión paga del país están tratando de comprar los derechos de los llamados OTT (por su siglas en inglés de Over the Top). Se trata de receptores con acceso a banda ancha que se conectan al aparato de televisión y permiten agregar canales digitales, ya sean de pago o gratuitos como Youtube.
Al acceder a esos derechos los actuales proveedores de televisión  satelital o por cable podrían ofrecer sus productos para que los televidentes los vean en el momento que ellos quieran, tal como sucede con  servicios como Netflix. Según un informe de Los Angeles Time, DirecTV, Time Warner Cable y  Charter Communications se encuentran entre los distribuidores que buscan los derechos de OTT.

Uruguay
A la competencia de la televisión por cable, que en Uruguay llega a 62% de los familias de todo el país  de acuerdo a los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) con base en la Encuesta Continúa de Hogares, se le suman estas nuevas formas de consumo a través de internet.

A ello se le agrega la saturación del mercado publicitario que los expertos auguran se producirá con la suma de más canales. Durante una entrevista con El Observador, Miguel Smirnoff, analista argentino en medios de comunicación, estimó que el desarrollo de la televisión digital en el mundo enfrenta dificultades. Según Smirnoff, en el caso de Uruguay la publicidad no puede sostener el funcionamiento de más canales comerciales gratuitos adicionales a la oferta ya existente. “Más canales de televisión comerciales no veo, porque no hay publicidad. Entonces habría que pagar con suscripciones, pero supongo que el gobierno quiere que la TV digital sea gratuita”, sostuvo. Para el especialista, los proyectos que podrían ser viables son los financiados por el Estado o los comunitarios que dispongan de subsidios o financiación propia.

Encendido digital
Nueve empresas privadas compraron hasta el momento el pliego de bases y condiciones dispuesto por el Poder Ejecutivo: la productora OZ Media, que se presenta en consorcio con la editorial Bla; la cooperativa que administra el periódico La Diaria; la sociedad anónima propietaria de la radio Océano FM; el canal de cable VTV, que está vinculado con la empresa Tenfield; el expropietario del diario La República, Federico Fasano;  el accionista del diario El País Diego Beltrán, en sociedad con el empresario Gabriel Bomio; y los actuales canales 4, 10 y 12.

El 21 de noviembre de  2015 se producirá para la televisión abierta “el encendido digital”.
A partir de esa fecha los televisores para acceder por aire a la más alta calidad de imagen deberán convertirse al nuevo sistema. Quienes no tengan cable, para poder seguir viendo TV necesitarán un decodificador.

TV cable pierde terreno en EEUU
Más de un millón de norteamericanos que eran clientes de la TV paga cancelaron el servicio el año pasado. Un informe de la consultora canadiense Convergence Consulting sostiene que  1,08 millones de clientes dejaron de pagar la televisión para abonados a favor de servicios de video en línea, como por ejemplo Netflix. La perdida de suscriptores llega a 3,74 millones en los últimos cuatros años y podría trepar a 4,7 millones en 2013. La cantidad de nuevos abonados está lejos de  compensar la pérdida. En 2012 se sumaron 31 mil clientes, frente a 112 mil en 2011. Se espera que en 2013 haya 98 mil nuevos suscriptores, pero la cifra sigue siendo  inferior a la media de 1,86 millones que se inscribió en la TV paga entre 2004 y 2009.

 

La Televisión digital por el mundo

España: TV paga aumenta ingresos
Un informe difundido por la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones de España (CMT) sostiene que el año pasado por primera vez la televisión de pago superó en ingresos el volumen de negocio de la televisión abierta.  El informe destaca que el mayor descenso de ingresos lo tuvieron las cadenas de TDT en abierto que facturaron € 1665,8 millones, el 17,9% menos respecto a 2011. En contrapartida, las cadenas de televisión pagas aumentaron sus ingresos en 2,5% con una facturación de € 1746,8 millones. Si bien perdieron el 7,5% de sus abonados, lo compensaron cambiando sus tarifas o con otros ingresos.

México: sin definiciones
En México el apagón analógico previsto para 2015 está en duda ante la falta de un programa de subsidios para la compra de decodificadores y los litigios que llevan adelante las cadenas Televisa y TV Azteca. Si bien las televisoras han argumentado que no tienen intención de detenerlo, expertos del sector sostienen que su objetivo es diferir la transición, según una nota del portal CNNExpansión.  Los dos gigantes acaparan casi la totalidad de los ingresos por publicidad, pero la habilitación de dos nuevas cadenas les quitarían alrededor de 16% de las entradas por este concepto.

Argentina: en suspenso
En Argentina el gobierno había lanzado en 2011 un llamado para otorgar 220 señales de TDT, pero un año después fue anulado porque no despertó interés entre las empresas de televisión. La Autoridad  Federal de Servicios de Comunicación Audiovisulal (Afsca) sostuvo que la suspensión fue por “razones de interés público”, al tiempo que ordenó realizar una nueva planificación para lanzar los pliegos. El gobierno lleva distribuidos más de un millón de decodificadores que permiten ver un paquete de 24 canales en forma gratuita a través de la plataforma llamada Televisión Digital Abierta y que busca competir con la televisión paga, pero hasta ahora no tuvo los efectos esperados. Según el diario Clarín, los canales que se emiten en todo el país están elegidos “a dedo” y la mayoría están alineados con el gobierno.

 

El Observador, 15 de julio de 2013 – Miguel Noguez

 

 

 

 

Comments are disabled

Comments are closed.