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Cuando Mujica dirigía una radio

Mala idea tuvo José Mujica al recordar su tarea como director de radio Panamericana en los 90. Lo hizo para contestar a quienes critican a la ley de medios que según él son los mismos que le cerraron la radio dos décadas atrás. No explicó muy bien por qué lo sancionaron así, aunque contó que debió vender la casa de su madre para pagar las deudas generadas por ese cierre.

En realidad no fue un cierre sino la revocación del permiso para explotar la onda decretado por el gobierno de Lacalle. ¿Razones? La flagrante responsabilidad de la emisora manejada por los tupamaros en la asonada del Filtro. Basta oír las grabaciones —hoy accesibles vía internet a quien quiera oírlas— para calibrar hasta qué punto Mujica y su gente usaron la radio para lanzar la gente a la calle a fin de “resistir”, “pelear”, “luchar”, “poner el cuerpo” y darse “un bautismo de fuego”.

Los tupamaros querían bloquear por la fuerza un fallo judicial que obligaba a extraditar a tres etarras internados en el Filtro, reclamados por España por múltiples asesinatos. Su prédica fue subiendo de tono a medida que la extradición se acercaba. El 24 de agosto las emisiones de Panamericana se descontrolaron. Los dirigentes del MLN vociferaban insultos contra los gobiernos de Uruguay y España (cuyo presidente era el socialista Felipe González) y reclamaban “coraje” y “acción” a los miles de manifestantes. Decían que los requeridos eran inocentes, que no había que entregarlos porque en Madrid serían torturados y que Uruguay debía asilarlos.

En ese clima no podía extrañar que estallara la violencia. De la multitud partieron disparos contra la caravana de autos que debía llevar a los etarras al aeropuerto. En la posterior represión un joven cayó muerto y varias personas resultaron heridas. Aunque la policía no estaba preparada para contener una algarada de ese tipo, es claro que el desborde de los manifestantes respondió a un plan y tuvo instigadores.

Años después, un dirigente tupamaro, Jorge Zabalza, confirmaría que la organización terrorista ETA, responsable de más de 800 asesinatos en España, estuvo detrás de los tupamaros a quienes suministró armas y apoyo logístico para la operación en el Filtro. Y en entrevista con la revista argentina Sudestada, en abril de 2008, Zabalza admitió que el MLN tenía un deber de solidaridad con los etarras porque “ellos contribuyeron a salvar las finanzas de CX44 radio Panamericana”. Avalaba así la denuncia de las autoridades españolas de que ETA había enviado 50.000 dólares a sus amigos uruguayos para sostener esa radio.

(Por lo demás, los tres etarras fueron juzgados en España con todas las garantías y condenados finalmente por varios asesinatos. Uno murió, otro está libre y un tercero todavía preso renegó de la ETA y la lucha armada).

Sin que parezcan pesarle tan turbios antecedentes Mujica volvió al asunto como si nada para pegarle a quienes critican su cuestionable ley de medios, esa que nunca iba a presentar según prometió varias veces. Se exhibe así como la víctima de un gobierno democrático que le revocó el permiso para emitir, lo que en su opinión habría constituido un atentado contra la libertad de prensa. Una libertad de la que él y los tupamaros —radio mediante— abusaron a más no poder para pagar su deuda con los terroristas etarras.

Debería darle vergüenza hablar del tema.

 

El País, 21 de julio de 2013 – Opinión – Antonio Mercader

 

 

 

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