/ Brecha / A lo Mujica

A lo Mujica

El gobierno y el arranque de la democratización de los medios.

Dos decisiones adoptadas en las últimas horas por el presidente de la República, José Mujica, se aprestan a cambiar la endémica relación de connivencia entre el poder político y la televisión. El decreto que llama a concurso para el ingreso de nuevos operadores a la televisión digital fue firmado en la noche de ayer por el mandatario, que por estas horas también decidió enviar al Parlamento el proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual (lsca). Con todo, ambas medidas llegaron tras un trabajoso consenso dentro del gobierno, dudas que asolaron al mandatario, una guerra de nervios lanzada por los tres grandes de la televisión, y la silueta de Tabaré Vázquez asomando en la escena.

Finalmente todo indica que la izquierda se animó a establecer una regulación democrática y transparente para el sistema de medios audiovisuales, que cortaría con la historia imperante en los últimos 60 años. El “toma y daca” entre los titulares de los canales 4, 10 y 12 y el oficialismo de turno ha sido un expediente recurrente en la historia del país, mientras los ciudadanos en general permanecían por fuera de estos arreglos.

Esta vez la definición de la pulseada luce diferente, aunque no por ello estuvo exenta de obstáculos y presiones. El papel de varios funcionarios de gobierno, la trabajosa tarea de convencer a Mujica, el rol activo de organizaciones no gubernamentales, son todos elementos que incidieron para un giro que podría ser histórico.

Al igual que lo que ha ocurrido en toda la región, cuando de ordenar el sistema de medios se trata, la solución a la que se arribó tiene sus bemoles. Pasando raya, cuando se asignen las nuevas licencias, todas estarán sometidas a plazo y a un plan comunicacional explícito –incluidos el 4, el 10 y el 12–, ingresarán nuevos operadores comerciales, públicos y comunitarios a la televisión abierta, los canales pagarán un canon y estarán obligados a cumplir con contraprestaciones.

En paralelo, el Parlamento debatirá la primera ley de servicios de comunicación de la democracia, redactada en clave de derechos (véase recuadro). Esta norma servirá para derogar a otra establecida por la dictadura, bajo el paradigma de la seguridad nacional y de que los medios son únicamente servicios comerciales.

GUERRA DE NERVIOS.

El jueves 2, víspera del Día Mundial de la Libertad de Expresión, Búsqueda tituló en tapa: “Abren llamado para cinco canales comerciales de tv digital, tres públicos y dos comunitarios”. El artículo también anunció que “el gobierno estudia los últimos detalles del proyecto de la ley de servicios de comunicación audiovisual, que también será enviada en las próximas semanas al Parlamento”. El mismo día La Diaria informó en similar sentido. Sin embargo, más de una semana después de esos anuncios, ninguna de estas dos decisiones había sido adoptada.

Según indicaron varias fuentes oficiales a Brecha, hasta ayer jueves a la tarde Mujica había definido enviar el proyecto de ley al Parlamento, pero no estaba dispuesto a firmar el decreto abriendo el concurso para asignar cinco canales digitales en televisión digital abierta comercial. La indefinición del mandatario generó intranquilidad en el Ministerio de Industria, Energía y Minería, cuya cúpula está comprometida con poner en marcha la transición de la televisión analógica a la televisión digital y habilitar el ingreso de nuevos operadores.

Esta vez el prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, secundado por el secretario Homero Guerrero, jugó un papel clave en las negociaciones entre el mandatario, el miem y los propios dueños de los canales. También formó parte de ese equipo Gustavo Gómez, ex titular de la Dirección Nacional de Telecomunicaciones y actual asesor de la Presidencia en regulación de medios.

En los últimos meses Cánepa asumió la negociación en la interna del gobierno y con los tres grupos más concentrados. Con estos últimos las negociaciones fueron ríspidas, porque hasta el final se mantenían convencidos de que finalmente Mujica se inclinaría por protegerlos.

Es cierto que los tres grupos habían logrado mejorar las condiciones de la transición a la televisión digital, pero aún no estaban satisfechos. De acuerdo a un decreto aprobado el 31 de diciembre, se quedarán con un canal multiplex completo (que comprende muchos más servicios que la actual señal que administran) simplemente con presentar un proyecto comunicacional, pero no tendrán que demostrar su capacidad económica, tampoco depositar una garantía, ni exponer su propuesta en una audiencia pública. También consiguieron reducir la potencial competencia, dado que se ha anunciado que los seis canales que salieron a concurso inicialmente ahora se reducen a cinco.

Sin embargo, el punto de partida para esta negociación había sido la decisión en solitario de Mujica de suspender la convocatoria a concurso el último 23 de enero. Por ello, en el entorno presidencial esta vuelta de tuerca se considera como un “éxito” y, visto en perspectiva histórica, las dos iniciativas sumadas constituyen un paso significativo en la democratización de las comunicaciones. Debe recordarse que la Coalición por una Comunicación Democrática (ccd) había denunciado ante la Institución Nacional de Derechos Humanos que el doble efecto de otorgar privilegios a los canales y suspender el llamado ponía al Estado en una situación de violación del derecho a la libertad de expresión. En respuesta, el ministro de Industria, Roberto Kreimerman, había afirmado que el llamado a nuevos operadores se aprobaría antes de finalizar el mes de abril y la lsca sería remitida al Parlamento. El subsecretario Edgardo Ortuño y el director nacional de Telecomunicaciones, Sergio de Cola, también estaban fuertemente alineados tras la idea de seguir adelante con la apertura.

DANZA CON LOBOS.

El ingreso de nuevos operadores a la televisión abierta –en un concurso público, transparente y con control ciudadano– es la vía más rápida y directa de producir un cimbronazo en el sistema televisivo y dotarlo de mayor pluralismo y diversidad. Para ello, el llamado debería hacerse en forma urgente, porque el gobierno no puede asignar frecuencias después del 26 de octubre (un año antes de las elecciones nacionales). El nuevo decreto abre un plazo de 45 días para convocar a concurso por cinco canales comerciales y otro de 60 días para un concurso por dos canales comunitarios.

“Es el tema del momento en el mundo de la comunicación, es histórico, porque la televisión digital permite dar el gran salto de diversidad, algo de lo que en general carecen los sistemas televisivos, por ello se espera un manejo democrático y equitativo del proceso por parte de los estados”, dijo el relator para la libertad de expresión de las Naciones Unidas, Frank La Rue, que llegó al país invitado por el gobierno, durante un evento organizado el miércoles 8 por la ccd.

¿Por qué Mujica dudó tanto en firmar el decreto para habilitar una televisión con más diversidad de actores? Hay más de una versión circulando en el gobierno. Varias fuentes afirman que el presidente teme que los dos nuevos operadores comerciales (tres de los cinco ya están reservados para los tres operadores actuales) queden en manos de empresas vinculadas a la derecha.

Se descuenta que vtv-Tenfield, de Francisco “Paco” Casal, tiene todas las condiciones para hacerse con uno de los dos canales multiplex que saldrán a concurso y, aunque no confronte con el gobierno, no será precisamente una señal con sensibilidad de “izquierda”. El canal restante podría ser para un colectivo que lidera La Diaria, un proyecto de izquierda independiente que pretende incursionar en televisión. Sin embargo, Mujica dice tener información de que, tratándose de un concurso público, estaba estudiando presentarse un grupo audiovisual vinculado con el diario El País. También estaba el interés del grupo del mexicano Ángel González, al que no le cuesta nada conseguir testaferros. En resumen, el miedo es que, al final del cuento, la derecha reforzara su presencia en la televisión abierta. Por otro lado, el ingreso de tnu, Tevé Ciudad y la Universidad de la República en el sector de medios públicos, y del pit-cnt y un grupo de organizaciones sociales en el sector comunitario, dotaría de mayor diversidad al sistema televisivo. Sin embargo, aún no son vistas en el gobierno como opciones capaces de equilibrar la balanza informativa.

Otra versión recurrente entre funcionarios de gobierno guarda relación con la posición que habría asumido Tabaré Vázquez frente a la inminente transición a la tevé digital. Varias fuentes aseguran que Mujica y su predecesor hablaron del tema en la reunión que mantuvieron en enero, y que el segundo lanzó la idea de suspender el llamado y dejarlo para cuando asuma un eventual tercer gobierno del Frente Amplio. De este modo, Vázquez se aseguraba un sistema de televisión “congelado” y dependiente de las decisiones que tomase el próximo presidente.

Un tercer factor, obviamente, fue la presión que ejercieron las propias empresas vinculadas a los canales 4, 10 y 12. Desde que en mayo de 2012, a instancias del ex secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, se establecieron las bases para la transición a la televisión digital terrestre, éstas jugaron fuerte para frenar el proceso. Ese decreto reservó espacio en el espectro radioeléctrico para tres sectores televisivos en equilibrio (siete canales comerciales, seis públicos y siete comunitarios), habilitó el ingreso de nuevos jugadores en una primera etapa (hasta seis canales en el comercial, hasta dos en el público y hasta dos en el sector comunitario); estableció que las licencias son patrimonio común de la humanidad y se asignan bajo concurso público, con un plazo de 15 años y con obligación de rendir cuentas; y estableció el control social en la asignación y seguimiento de las licencias a través del Consejo Honorario Asesor Independiente (chai), integrado por diversos actores.

Los dueños de los canales se quejaron amargamente cuando conocieron los contenidos del decreto. Tras recuperarse de su asombro, lo impugnaron ante la Dinatel y amenazaron con retirarse del proceso. Por otro lado, hicieron saber al presidente su forma de ver la comunicación: dijeron que el mercado publicitario no puede sostener tantas empresas televisivas; argumentaron que la televisión abierta ya no es un negocio y está en declive; uno de los canales en particular hizo saber que está endeudado y podría entregar la frecuencia para dedicarse exclusivamente a la televisión para abonados; tildaron al decreto de “anacrónico” y desplegaron un fuerte lobby. Los directivos de Canal 12 fueron los únicos que, desde una visión liberal, aceptaron la apertura, pero siempre y cuando se extendiera a todos los mercados de las telecomunicaciones y así poder competir con Antel ofreciendo datos (conexión a Internet) por el cable, indicaron fuentes cercanas a la negociación.

Sin perjuicio de que los “tres grandes” hoy no mantienen buenas relaciones entre sí, todos coinciden en que mantener la suspensión del llamado los favorecía. De ese modo se aseguraban cuatro años de reparto de mercado, pese a que Uruguay se convertía en uno de los pocos países con televisión analógica más allá de 2016.

Y AHORA LA LEY.

El otro instrumento clave que el Ejecutivo enviará al Parlamento es el proyecto de lsca que regula integralmente el sistema de medios audiovisuales. La base de esa propuesta fue consensuada en un comité técnico consultivo que trabajó en las bases de la norma a comienzos del actual gobierno, con participación de más de 15 actores diferentes (sindicatos, academia, sociedad civil y cámaras empresariales). Esas mismas bases fueron las que Mujica prometió “tirar a la papelera” cuando fueran culminadas.

No obstante, el proceso sobrevivió y el miem elaboró luego un articulado que tuvo varias versiones y ahora está siendo revisado por el prosecretario de la Presidencia, con el asesoramiento de Gómez. Un borrador que publicó Brecha dos meses atrás incluye un marco de principios y disposiciones garantistas de la libertad de expresión, tanto para los medios como para los periodistas.

Claves de la regulación

El texto del proyecto de ley de servicio de comunicación audiovisual aún no es público, pese a que se trata justamente de un proyecto que trata sobre la libertad de expresión, la comunicación y los derechos humanos.

Brecha accedió dos meses atrás a un borrador y ha corroborado que, en lo esencial, sus definiciones se mantienen en el proyecto que el Poder Ejecutivo se apresta a enviar al Parlamento. A continuación se resumen algunas de las claves del proyecto.

Servicios de interés público. Los servicios de comunicación audiovisual son considerados servicios culturales, además de tener un carácter económico. El sistema de medios debe funcionar bajo las convenciones internacionales de protección de la libertad de expresión, libertad de información y la Convención sobre Diversidad de Expresiones Culturales de unesco.

Independencia. Garantiza la libertad de expresión y la independencia de los medios, al punto de que prohíbe al Estado –a texto expreso– utilizar mecanismos de censura indirecta o presiones para afectar la independencia de los medios, y reconoce la libertad editorial.

Cláusula de conciencia. Para proteger a los periodistas de la manipulación que pretendan ejercer los dueños de los medios, se establece un despido especial ante un cambio de línea editorial de la empresa comunicacional que afecte en forma grave su integridad profesional o ética. También incluye el derecho a no firmar una producción propia que ha sido manipulada.

Oligopolios y concentración. El Estado debe prevenir la formación de oligopolios y monopolios. Sin embargo, se mantiene vigente la actual estructura de medios, al menos durante 20 años más. No cambian los límites actuales de concentración, salvo la introducción del concepto de grupo económico. Cuando se constata que uno o varios grupos económicos superan el límite de frecuencias que pueden mantener en su poder, el proyecto prevé cinco años para adecuarse a la nueva situación.

Canon. Se establece un precio que deberán pagar los licenciatarios de televisión para abonados y comercial.
Grupos vulnerables. Incorpora la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes y de personas con discapacidad.

Espectáculos de alto interés. Se regula la exhibición de espectáculos de alto interés público. Garantiza un mínimo de espectáculos deportivos en televisión abierta, en especial los referidos a las selecciones nacionales de todos los deportes.

Publicidad. Se disminuyen levemente los tiempos máximos de publicidad por hora, y se prohíbe la publicidad encubierta o subliminal.

Licencias. En adelante deben ser otorgadas por concurso público, con consultas públicas y participación de la sociedad civil, la academia, los gremios de la comunicación (empresariales y de trabajadores) y el Estado, en un consejo asesor. Las licencias tendrán una vigencia de diez años en el caso de las radios y 15 para la televisión. La ley incluye un listado con los criterios de evaluación de los proyectos comunicacionales, y en todos los casos las renovaciones serán por un plazo de diez años.

Autoridad de control. La ley crea una autoridad audiovisual para aplicar la propia ley, cuyo consejo lo integran tres miembros designados por el Poder Ejecutivo pero con venia del Poder Legislativo. Sin embargo, este consejo no tendría la competencia para asignar frecuencias y aplicar sanciones, facultades que se mantendrían en el Poder Ejecutivo.

Defensoría de las audiencias. Se crea una defensoría de las audiencias para mediar entre las audiencias, los medios y la autoridad de control. Podrá recibir denuncias del público, pedir informes a los medios y hacer recomendaciones. También debe defender a todos los medios del abuso estatal. Todavía no está claro de quién dependerá.

Telecomunicaciones. Prohíbe a las empresas de tevé prestar servicios de telecomunicaciones de cualquier especie y acceder a una licencia de telecomunicaciones para ofrecer el servicio de telefonía o trasmisión de datos. También hay una prohibición de las telefónicas de prestar servicios de televisión.

 

Brecha, 10 de mayo de 2013 – Edison Lanza

 

 

Comments are disabled

Comments are closed.