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180: Los temores de los canales privados ante Claro TV

La llegada de Claro TV y la posibilidad de que Movistar incursione en la televisión para abonados despertó la preocupación de los canales privados que temen por sus servicios de cable. Rafael Inchausti, presidente de Andebu, dijo a No toquen nada que “hay países en que estas operaciones internacionales ya han destruido a los emprendimientos locales”.

Claro TV comenzará a operar su televisión satelital para abonados en Uruguay en un plazo de entre 90 y 120 días. En la región incursionó en el mercado de la televisión para abonados en 2007 y ofrece el servicio de televisión por cable y satelital en 13 países latinoamericanos.

El ingreso de una empresa de telefonía al mercado de la televisión generó preocupación entre los dueños de los canales de cable uruguayos y también en el gobierno, que no ve con buenos ojos que una telefónica multinacional también preste un servicio de televisión.

Rafael Inchausti, presidente de la asociación de canales privados, Andebu, dijo a No toquen nada que le preocupa el ingreso de estos actores por las condiciones de privilegio con las que ingresan.

“Al poder acceder a condiciones más beneficiosas de parte de los proveedores, estas empresas pueden llevar adelante en mercados marginales como Uruguay o Paraguay prácticas de precios predatorios, es decir, poder ofrecer un producto por debajo de los costos”, explicó.

El presidente de Andebu señaló además que “tanto a nivel de compra de derechos de señales como de equipamiento, nuestros mercados son pequeños en los volúmenes que manejan estas empresas”, lo cual “les permite obviamente no incrementar sus costos respecto de los mercados en que pretenden actuar”.

Según Inchausti, “hay países en que estas operaciones internacionales ya han destruido a los emprendimientos locales”. En Paraguay “la operación satelital de Claro está desplazando del mercado a los operadores locales con muchos años de instalados, con muchas inversiones realizadas de telecomunicaciones, en implementación de estaciones cabeceras, capacitación de gente, empleo de mano de obra local y en desarrollo de productos y contenidos nacionales”.

Además, destacó que estas “empresas multinacionales no desarrollan ningún contenido audiovisual de carácter nacional”.

Inchausti sostuvo que lo que genera preocupación no es el ingreso de nuevo operadores, sino las condiciones que se le dieron. Según dijo, en la autorización que se le dio a Claro, al igual que la que se le dio a DirecTV en 2000, no se respeta el principio de territorialidad como tienen que cumplir los demás operadores, es decir, que los permisos están circunscriptos a un área geográfica determinada.

El gobierno autorizó tanto a Directv como a Claro TV a prestar el servicio en todo el territorio nacional.

En el caso de Claro “se estaría vulnerando este principio básico de regulación y de prestación de servicios en todo el país, es decir, se estaría otorgando nuevamente a un conglomerado internacional una posición de privilegio dentro de nuestro país al permitirle prestar un servicio que cubre todo el país y no solamente un área geográfica delimitada”, señaló.

El 31 de diciembre el gobierno publicó un decreto para limitar la participación en los mercados de los operadores de televisión para abonados. En el decreto el gobierno reconoce que “las excepciones al principio de territorialidad realizado en las autorizaciones otorgadas para algunos operadores, puede producir un grado de concentración no deseado atendiendo al principio de diversidad y afectando el desarrollo de los operadores limitados a un área territorial determinada”.

Este decreto fue pensado para limitar la participación de DirecTV, la única empresa hasta ese momento a la que se le permitió ofrecer el servicio en todo el territorio nacional, y ahora abarca también a Claro TV.

El decreto del 31 de diciembre dice que el total de abonados de cada empresa no podrá superar el 25% de los hogares a nivel nacional y el 35% de los hogares en cada territorio o localidad, según los resultados del Censo de 2011.

Si bien con el decreto el Poder Ejecutivo atendió directamente un planteo de los canales privados, Inchausti dijo que el decreto no solucionará el problema que se propone resolver ya que “al referirse a hogares” para establecer los topes de penetración que “y no a abonados concretos”, por ejemplo DirectTV puede “llegar a crecer en todo el país a una dimensión que pueda llegar a controlar cerca de un 50% del mercado”.

“Si a eso le agregamos que se autorizara a una segunda empresa de televisión satelital con alcance nacional a operar también en todo el mercado del país, entre dos empresas podrían controlar prácticamente el 100% del mercado”, señaló.

Con el fallo favorable a Claro, Telefónica también informó que tiene interés en prestar un servicio de televisión en Uruguay.

Cantidad de abonados

DirecTV es la empresa que más creció entre diciembre de 2011 y junio de 2012, según los últimos informes de mercado publicados por la Ursec.

En seis meses DirecTV pasó de tener 53 mil abonados en todo el país a 63 mil, es decir, 10 mil abonados más.

En cambio, los cables locales tuvieron un crecimiento marginal. En Montevideo, Montecable aumentó 1.300 abonados (tiene 50.000 en total), Nuevo Siglo tuvo 15 abonados más (49.000) y TCC tuvo un saldo negativo, ya que perdió 18 clientes (48.500).

Según la investigación “Televisión privada comercial en Uruguay” de Edison Lanza y Gustavo Buquet, para 2010 los grupos de los canales 4, 10 y 12 concentraban el 50% del mercado a escala nacional. En Montevideo, la concentración alcanzaba (para 2010) al 75% del mercado.

Si se agrega Cablevisión (del Grupo Clarín) y DirecTV, las cinco empresas juntas, concentraban el 74% de los abonados al sistema. “En un mercado con más de 70 empresas que proveen el servicio, cinco concentran el 74% del negocio”, sostiene la investigación.

 

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